Nuestra lámpara necesita estar encendida aun en los momentos más oscuros de nuestra vida…

Dios estableció el final desde el principio y el proceso para llegar ahí, no los grandes de la tierra. Ni los Nimrod de entonces, ni los Gates de hoy…

Dada la importancia y relevancia en las profecías (escatología) y temas serios sobre si estamos o no, solos en el Universo veo necesario buscar un punto de enfoque donde podamos hablar más estrechamente y poder contestar tan merecidas preguntas.


Dos pies, diez dedos, y el área geográfica del antiguo imperio romano. Un Octavio, un vicario del cielo (falso), unidos con el Islám y todo opuesto a lo que las naciones de la tierra han procurado.

La profecía bíblica es la clave para entender nuestros tiempos y saber lo que debemos de hacer. El mapa ya está listo, solo necesitamos actualizar los indicadores relevantes mostrados en su trayectoria... el fin se acerca.

Pensemos a manera de lo que ocurrió en la Tierra del Sinar y anteriormente en el lugar conocido como El Edén.
